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La Coctelera

El reclamo por Malvinas es justo, dice un diario inglés

The Guardian publicó que
las Islas fueron "robadas" por Gran Bretaña "durante una era de dramática expansión colonial británica" y calificó de "justo y
necesario" el reiterado reclamo de la Argentina por la soberanía

En
un editorial firmado por el destacado periodista británico Richard
Gott, se afirmó que la soberanía de las Malvinas "en algún momento
tendrá que ser discutida en la mesa de negociaciones", según informó
Ansa.

Ese artículo, titulado "El reclamo de Argentina por las
Malvinas sigue siendo bueno", el reportero indicó que a pesar del deseo
de los isleños, el problema por la soberanía del archipiélago,
actualmente en manos británicas, "en algún momento deberá volver a
tratarse".

"La gente muchas veces me pregunta por qué los argentinos hacen tanto problema por las Malvinas. La respuesta es simple.

Esas
islas pertenecen a Argentina. Ocurre que fueron robadas, ocupadas,
pobladas y defendidas por Gran Bretaña", destacó el periodista.

"El
reclamo argentino es perfectamente válido, y su disputa con Gran
Bretaña nunca se acallará. Debido a que gran parte de América Latina
está cayendo en manos del nacionalismo de izquierda, el gobierno en
Buenos Aires disfrutará de un mayor apoyo de su retórica en el
continente", señaló el periodista.

El periodista agregó que
"todos los gobiernos de Argentina, sin importar su estirpe, continuarán
reclamando a las Malvinas, de la misma forma que los gobiernos
(serbios) en Belgrado reclamarán Kosovo", comparó.

El reportero
británico recordó además que las Malvinas "fueron robadas por Gran
Bretaña en enero de 1833, durante una era de dramática expansión
colonial británica".

Por su parte, el periódico conservador
inglés The Times llamó hoy al gobierno del premier Tony Blair a
"reparar relaciones" con Argentina por las Islas Malvinas, cuando se
conmemoran 25 años desde el inicio del conflicto bélico en el Atlántico
sur.

En
un extenso editorial publicado este lunes, el matutino con más historia
de Gran Bretaña afirmó que "es hora de reparar relaciones (con
Argentina), que en la actualidad son razonables, pero no mucho más".

"Necesitamos
ver más intercambios y un fin a las hostilidades que continúan. Una
mejoría en las relaciones bilaterales servirán para mejorar la
confianza de los isleños y sus perspectivas a futuro", completó el
editorial.

Fuente: Télam

A 25 años de la estupidez mas grande de los militares argentinos...

Hoy recordamos a nuestros 649 caídos, cuyos
nombres están inscritos en el cenotafio levantado en la plaza San
Martín de Buenos Aires y a miles de veteranos que sufrieron severas
secuelas físicas y psicológicas por su participación en la contienda
bélica, en condiciones desiguales.


El 2 de abril de 2007, los argentinos conmemoramos
el Día del Veterano de Guerra y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
La evocación reviste un sentido trascendente, al cumplirse 25 años del
conflicto.
La decisión adoptada en 1982, de emprender una guerra para recuperar
las Islas Malvinas, ocupadas ilegítimamente por el Reino Unido, fue un
error político y estratégico del régimen “de facto” que gobernaba en
Argentina. No obstante, los argentinos no debemos olvidar el coraje, la
valentía y el patriotismo de quienes combatieron, entre ellos,
adolescentes de apenas 18 años, que cumplían su servicio militar
obligatorio. Hoy recordamos a nuestros 649 caídos, cuyos nombres están
inscritos en el cenotafio levantado en la plaza San Martín de Buenos
Aires y a miles de veteranos que sufrieron severas secuelas físicas y
psicológicas por su participación en la contienda en condiciones
desiguales.
La controversia de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre
las Malvinas se remonta a 1833, cuando una corbeta de la Marina Real
británica, apoyada por otro buque de guerra, expulsó por la fuerza de
ese archipiélago a las autoridades argentinas y a los pobladores. El
acto británico, perpetrado en tiempo de paz, sin que mediara
comunicación o declaración previa de parte de un gobierno amigo de la
República de Argentina, fue rechazado y protestado. Todas las
presentaciones argentinas, incluyendo una propuesta de 1884 de someter
la cuestión a un arbitraje internacional, tropezaron con respuestas
negativas del Reino Unido.
Desde entonces la República de Argentina reivindica de manera
consistente su justo reclamo, a nivel bilateral, efectuando protestas
ante actos británicos que contradicen su soberanía sobre las Islas
Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos
circundantes, y en diversos foros multilaterales como Naciones Unidas,
la OEA, las Cumbres Iberoamericanas, el Grupo de Río y el Mercosur,
donde impulsa resoluciones que llaman a las dos partes a resolver la
disputa y declaraciones de apoyo a la posición argentina.
En el contexto del programa de descolonización de Naciones Unidas,
se registró un proceso de negociaciones bilaterales durante el cual la
Argentina y el Reino Unido analizaron distintas hipótesis para
solucionar el diferendo, sin llegar a un acuerdo. La especificidad de
la Cuestión Malvinas en la organización mundial reside en que el Reino
Unido ocupó las islas (en 1833) por la fuerza, expulsó a su población
originaria y no permitió su retorno, vulnerando la integridad
territorial argentina, quedando descartada la posibilidad de la
aplicación del principio de autodeterminación de los pueblos, toda vez
que su ejercicio por parte de los habitantes de las islas afectaría la
integridad territorial de la Argentina.
El conflicto armado de 1982 condujo a la ruptura de relaciones diplomáticas, las que fueron restablecidas en febrero de 1990.
La reanudación de las relaciones diplomáticas fue precedida por un
arreglo por el cual se acordó una fórmula de reserva de soberanía sobre
los territorios en disputa, que implica que ambas partes reconocen la
existencia de una controversia. Este mecanismo facilitó la adopción de
entendimientos sobre aspectos prácticos relacionados con el Atlántico
Sur, entre ellos: medidas de confianza mutua en la esfera militar;
comunicaciones aéreas y marítimas entre el territorio continental
argentino y las islas; acceso de ciudadanos argentinos; construcción de
un monumento a los caídos argentinos en las islas; intercambio de
información sobre delimitación de la plataforma continental; estudio de
factibilidad sobre “desminado” en las Islas Malvinas y análisis de su
toponimia.
Todos esos entendimientos tienen carácter provisorio, están
orientados a desarrollar un “modus vivendi” para el área controvertida
y a generar condiciones para la reiniciación de las negociaciones de
soberanía, motivo central del litigio. Sin embargo, la cuestión de la
soberanía no ha podido aún ser abordada debido a la renuencia del Reino
Unido a incluir el tema en la mesa de negociaciones y a pesar de los
llamamientos de la comunidad internacional a favor de una solución
justa, pacífica y definitiva.
La Constitución Nacional, a partir de su reforma en 1994, contiene
la Disposición Transitoria Primera que expresa: “La Nación Argentina
ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas
Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos
e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio
nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de
la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a
los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo
permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.
El gobierno del presidente Néstor C. Kirchner ha reafirmado la
política de Estado respecto a la Cuestión Malvinas, privilegiando la
búsqueda de la reanudación de las negociaciones de soberanía y el
cumplimiento de los entendimientos provisorios bajo fórmula de
soberanía con el Reino Unido. Al propio tiempo, se ratificó el
compromiso argentino de respetar el modo de vida de los isleños,
garantizado en la Carta Magna, y a tener en cuenta sus intereses, de
acuerdo con lo dispuesto por las resoluciones de Naciones Unidas.
La recuperación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich
del Sur, a través de negociaciones, constituye para la Argentina una
causa nacional irrenunciable. En este marco se insertan las palabras
del presidente de los argentinos, quien el año pasado, en el acto
recordatorio del 2 de abril, manifestó: “Malvinas no es un problema
militar, debe ser un objetivo nacional de todos los argentinos y con
diálogo, diplomacia y paz debemos recuperarlas para la Patria”.